Las bombillas o lámparas de bajo consumo tipo CFL (fluorescentes compactas) fueron diseñadas para ahorrar energía en beneficio del medio ambiente. Fueron impuestas por Ley en la Unión Europea primero y luego en Argentina. Sin embargo, estas bombillas supuestamente “ecológicas” son una trampa mortal y altamente contaminantes. Si caen al suelo y se rompen, liberan mercurio, una de las sustancias más tóxicas que existen.

Descubrimos un documental de la televisión publica alemana producido en 2012, donde enseñan como actuar si se rompe una bombilla de bajo consumo, como tirarla, y que peligros representa también en su funcionamiento normal, pues dañan la salud por su luz parpadeante y sus radiaciones electromagnéticas.


Impresionante es el testimonio de un médico que cuenta el caso de un niño que fue afectado por la rotura de una lámpara de bajo consumo. La habitación donde ocurrió no se ventiló y los vidrios se tiraron al cesto de basura. El niño siguió durmiendo en su dormitorio. En la primera semana le salió un eccema y en la segunda se le cayó el pelo. Admás tuvo descomposiciones, estaba muy nervioso y temblaba, tenía leves rasgos autistas, es decir que se retiraba en si mismo, no mostraba interés por nada, estaba cansado y tenía que dormir todo el tiempo. Ya no tenía tanta energía como antes.

 

Actualmente existen tres tipos de lámparas de bajo consumo:

 

Bombillas halógenas, nacieron para los automóviles, luego vinieron las llamadas dicroicas y hoy existen bombillas de formato convencional pero con esta tecnología. Consumen la mitad que la bombillas tradicionales.

 

 

Bombillas CFL, (Fluorescentes compactas) gastan unas 5 veces menos, y tienen una mayor vida útil, tienen la misma tecnología que los fluorescentes comunes, contienen mercurio por lo que hay que ser cuidadoso en su uso y manipulación.

 

 

Bombillas LED, es la mejor tecnología disponible, no presenta riesgo para la salud, gastan unas 8 veces menos, tienen una vida útil mucho mayor que cualquiera de las otras, su luz es mas cálida y direccional, son bastantes mas caras pero debido a su larga duración y bajo consumo finalmente resultan más económicas.

 

 

Que hacer si se nos rompe una bombilla fluorescente compacta (CFL):

Lo primero es salir de la habitación por 15 minutos aproximadamente, luego entrar y ventilar el ambiente otros 15 minutos, recoger los trozos rotos y ponerlos en un frasco o bolsa tipo ziploc, para llevarlos a un centro de reciclaje.

 

Argentina: La ley 26.473, fue sancionada el 17 de diciembre de 2008 y promulgada el 12 de enero de 2009. Básicamente prohíbe la importación y comercialización de lámparas incandescentes de uso residencial general en todo el territorio argentino. Esta ley esta dentro del Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (PUREE), el mismo que distribuyo las lámparas bajo consumo por todo el territorio nacional.